THE
TAXI TALK

Y CÓMO NACIÓ A QUANTUM TALE

The Taxi Talk es Pablo Solana y viceversa. Si quieres saber qué tienen en común La flor de la canela, British Aerospace, Ziggy o Kurosawa escucha su nuevo álbum A Quantum Tale.

A principios de los noventa, Pablo hizo sus primeros pinitos con el grupo Sal de mi vida y empezó a fajarse por salas y clubs de Castilla La Mancha. Compaginando sus aficiones musicales con sus estudios de ingeniería, Solana no era un tipo corriente. Desde luego empezó en esto como tantos: las clases de violín de crío, los inicios con la guitarra y esa pasión por la música que le envolvía profundamente.

En alguna dimensión de su mundo confluyen la música de Bowie con los versos de Du Fu o las ecuaciones con muchas incógnitas… ¿Un poeta de ciencias? ¿Un ingeniero de las palabras? Como dice en la canción que da nombre al álbum, un cuento cuántico.

Pablo escribe en inglés no por postureo. Es su segundo idioma desde que en el 94 aterrizó en Cambridge para realizar su doctorado. Consultor de British Aerospace por el día y Mayor Tom con su guitarra por la noche, tocaba por los pubs. Justicia poética, ¿no? Por ese background y por la musicalidad del idioma, no es extraño que utilice el inglés para contarnos sus historias.

A Quantum Tale ha sido producido por Nigel Walker, sinónimo de guitarreo y sonidazo british en todos sus trabajos y sale a la venta el 16 de febrero.

Como adelanto, se extrae Astronomer, su primer single y carta de presentación de la banda madrileña.

ENTREVISTA
A PABLO SOLANA

MÚSICA E INICIOS, 30 DE ENERO DE 2017

¿Desde cuándo te dedicas a la música?

Recuerdo que mis padres me apuntaron a violín y solfeo con 11 años, algo quedó de aquello. La primera vez que toqué la guitarra fue en un bar de Ávila, y canté una canción de Silvio Rodríguez.

¿Por qué cantas en inglés?

Por varios motivos. Primero porque la lengua en sí es rítmica. Me acostumbré a hacer música en inglés cuando estuve viviendo en Inglaterra. Tocaba en Londres todos los jueves, viernes y sábados con una banda local de fingerpicking, cantando en directo temas en inglés, de pop clásico y country.

Y porque es el idioma natural de la música pop. Me siento cómodo escribiendo en inglés, es mi segunda lengua. Tengo la oportunidad de utilizar este idioma a diario y la necesidad de utilizar el inglés. Es una lengua franca, el mensaje llega a más gente y sobre todo porque el ruso es muchísimo más complicado ()

¿Cuándo estuviste en Inglaterra?

Estuve viviendo desde el 94 hasta el 99, y hasta el 2004 yendo y viniendo. Compaginé trabajo y música para acabar mi doctorado en Cambridge y para poder quedarme más tiempo trabajé como consultor para British Aerospace.

¿A qué horas te gusta más escribir?

Por ensayo y error encontré que entre 6:30 y 8:00 de la mañana, después de hacer un poco de ejercicio, no suena nada más que el sonido del mundo recién descubierto por la mañana y ese magnifico olor que entra por la ventana en los amaneceres, y es un momento fantástico de relajación y conexión con las ideas que están ahí que afloran tras el sueño. Se entremezclan con cosas que vas silbando en el coche en la tarde anterior y de repente fluyen con muchísima más potencia y de manera mas nítida y clara. Es mi momento ideal.

Recuerdo un comentario de John Cleese (Monty Python) que decía que la manera de fustigar la mente a la creatividad es encontrar dos horas de estricto silencio donde tu cerebro no haga más que relajarse y dejar fluir cosas. Y lleva toda la razón del mundo. Hablaba de un espacio físico y de un momento concreto al día. Sé que suena poco romántico, sistemático y casi vulgar, pero la creatividad funciona así, al menos a mí.

¿Cuál canción de las tuyas es la que más te gusta tocar? ¿Según el estado de ánimo?

Breathe, la compuse al lado de la cama de mi padre cuando estaba muriendo, tenia el ventilador puesto y ese ‘pam pam pam’ fue el mismo ritmo del respirador conectado a su pulmón lo que me hizo hacer esa canción, tiene una intensidad muy particular y me gusta mucho cantarla.

A Quantum Tale es un rollo radicalmente diferente, es una historia de amor cuántico, que es una canción con la que me lo paso muy bien cantando y fluye de una manera especial y evocadora.

¿Con qué canción o canciones de otro artista te sientes identificado?

Sí, hay dos o tres de David Bowie que me parecen fantásticas. Te digo dos extremas, una rabiosa como es Ziggy Stardust y otra como Blackstar de su último disco, que tiene una calidad compositiva espectacular.

¿Que canción te hubiera gustado componer a ti ?

Decenas de miles de millones, pero I want you (she’s so heavy) es una canción totalmente mágica. Me hubiera gustado componer La Lambada, me parece que es un hallazgo melódico súper sencillo y maravilloso. También me hubiera chiflado componer cualquiera de las Variaciones Goldberg de Bach… Yesterday, por supuesto, y muchísimas más, son infinitas.

¿Alguna vez pensaste dejar la música? ¿Por qué?

No. Siempre hay algo que hay que tener en cuenta en casos extremos que puedan ocurrir, imprevistos de la vida, pero espero que nunca.

¿En qué te inspiras al componer las canciones?

Una canción viene bastante ligada a un ritmo de melodía enlazada a una frase y a una especie de flow, donde te viene el hilo musical. Todo eso lo inspira una buena tarde con unos amigos disfrutando de una puesta de sol, o un subidón con cualquiera de mis hijos cuando hemos compartido una vivencia muy intensa. En el cerebro, de manera totalmente aleatoria, surge una combinación sonora que de repente tiene una determinada magia, y ahí la fuente de inspiración ya no es externa, sencillamente hay una especie de generador estocástico interior que lo que hace es coger las bibliotecas sónicas que uno tiene como referencia, las agita y te las mezcla de una manera que uno pretende que sea si no original, por lo menos personal.

¿Cuáles son tus influencias musicales fundamentales?

Soy consciente de la influencia John Lennon, con mezclas entre las melodías del bajo y los acordes de guitarra que con su composición te llevaban a sitios brutalmente interesantes.

También Los Ramones, me encantan y me parecen enternecedores, son capaces de transmitir gran inocencia en su música.

Muchos, muchos productores: Jeff Lynne, Rick Rubin, Youth, George Martin, Phil Spector, Quincy Jones, Stevie Wonder (Superstition), los tipos de Tamla Motown (Holland-Dozier-Holland), Jack Nitzsche…

¿Cuál fue el primer disco que te compraste?

Emotional Rescue de los Rolling Stones, que por cierto me parece malo.

¿Cuál es tu estilo de música? ¿Cómo lo definirías?

Yo hago música pop, que arreglo y compongo con diferentes disfraces, pero es música popular, habla de sentimientos populares tiene acordes populares y tiene estructura de música popular.

¿Qué instrumentos tocas?

La guitarra y el bajo. La batería me gusta pero no soy especialmente bueno, toco la flauta, toco los teclados, estoy enseñándome a ser un poquito más disciplinado con el piano, que no lo soy, y desde hace poco estoy fascinado por el triángulo ().

De la música actual ¿Cuáles son tus tres bandas de música favoritas?

Los Shins, con composiciones buenas y voz del cantante tremendamente original.

Grandaddy, The White Stripes (¿es esto moderno?) y Jake Bugg, por si lo anterior no cualifica.

¿Cuándo oyes música?

En todas partes, en el coche, en casa, en la oficina con un café y mis cascos…

En otros momentos de la historia, ¿de tus 15-20 años? ¿Qué recuerdas?

Cosas muy contradictorias. Tenía una afición relajante, mirar la sierra desde la ventana escuchando la radio y cuando ponían alguna que me gustaba la grababa con el cassette y las ponía una y otra vez. La primera que me viene es Evergreen de Barbra Streisand, Love on the line de Barclay James, Sheena is a punk rocker (The Ramones), Embrujada de Tino Casal… momentos que pienso “yo esto lo grabo” incluso un programa entero que dedicaron a John Lennon, que pusieron el Rock’ n Roll entero.

¿Qué parte juegan las letras a la hora componer?

Muchísimo, considero totalmente lícito que se utilicen palabras que suenen bien y encajen bien en una frase, es un efecto estético positivo, es uno de los motivos por los que canto en inglés, son palabras muy rítmicas.

Sin embargo, por mucho que mi música sea popular no deja de tener expresiones íntimas y las cuento de la manera mas referencial, poética y auténtica que puedo. Las letras son fundamentales.

¿Qué valoras en un músico?

Prácticamente todo, incluso los Djs que sacan unos sonidos “pegones” con bajos brutales, o sweeps… que aunque artísticamente sea deficitario a mí me encanta. Valoro por supuesto la capacidad de componer algo que tenga un sentido redondo, que suene sencillo pero que permita escuchas en muchos niveles. Por ejemplo, me ha marcado mucho en este aspecto Ron Sexmith, con grandes detalles que le han marcado, generando momentos de placer musical digerible. Por otro lado, admiro una pieza de King Crimson de 29 minutos.

¿De qué banda te gustaría formar parte?

Sería divertidísimo tocar con Marilyn Manson.

¿Qué piensas de talents shows como La Voz, Operación Triunfo, etc.?

No opino nada. Tengo una opinión vulgar (la opinión en sí es lo vulgar), pero no pienso en ello y no me interesa.

¿A cuantos casting has ido? ¿qué tal la experiencia?

A ninguno que yo sea consciente. Siempre que he tocado con otras bandas ha sido como muy natural… ¡Creo!

¿Lugar más raro donde hayas tocado?

He tocado en muchos (). En Filipinas, garitos regentados por un chino filipinito y con camareras disfrazas de Hentai. He tocado con una banda de norteamericanos en Malabo, Guinea Ecuatorial. Y también he tocado el cuatro con un argentino al lado del lago de Maracaibo totalmente borracho.

¿Lugar donde sueñas tocar?

Me gustaría en Suecia, Finlandia, Noruega, Islandia y Dinamarca, el orden es irrelevante, o sea, Escandinavia.

No soy fetichista con relación a sitios o garitos específicos, sólo me importa que el técnico de sonido sea bueno y por supuesto que haya una acústica adecuada.

¿Cuáles son tus miedos?

Distanciarme de la gente que me quiere y me rodea, soy individualista pero no solitario y me aterra perder el cariño de mi gente.

¿Último festival al que fuiste?

El Viñarock, como público. Y me encantaría y chiflaría ir a Glastonbury…

Como The Taxi Talk, estuve tocando en el Monkey Week en octubre y estuvo muy bien.

¿Hasta qué punto la música es un mecanismo de aceptación?

Absolutamente en todo, la vena artística busca comunicarse, el decir aquí estoy yo, quiero estar con vosotros de alguna manera.

Describe un día típico en tu vida.

Hago media horita de gimnasia al levantarme, me ducho y me bajo al estudio, repaso cosas o dejo que “John Cleese moment” venga. Luego me acerco por la oficina, atiendo correos y voy a reuniones, intentando siempre condensarlo todo en la mañana. Luego sobre las 16:30 estoy en casa, me tomo un café con Ester (mi mujer) y después solemos dar una vuelta o ir a alguna compra. En la tarde siempre agendo algún ensayo con diferentes bandas y le dedico tiempo a las aventuras que monto con terceros… suelen ser tardes familiares-musicales. Y acabo el día leyendo, en estos momentos estoy interesado por la filosofía política, historia de los socialismos, y saco tiempo para releer El Manifiesto Comunista. Puede que esté levemente obsesionado con Marx.

¿Coleccionas algo?

Colecciono pins, tengo más de 1000. Y colecciono guitarras, soy un auténtico voyeur y me encanta mirarlas. En su momento tuve sellos, los coleccionaba con un amigo pero me frustré al no acabar una colección porque me faltó un sello. Entonces decidí que las colecciones no eran recomendables.

¿Cuál es el último disco que compraste?

Sly & The Family Stone, una edición en vinilo muy bien editada de temas remezclados clásicos. Suena brutal.

¿Cuáles son tus aficiones?

Leer y además ir al cine.

¿Cuál es el objeto más raro de tu habitación/casa?

Un bono alemán original que entró en default, una piraña disecada o pins raros, uno me lo vendió la hija de Gorbachov.

¿Con qué personaje o celebridad de la historia quedarías a cenar?

Newton, sin duda alguna. Y si tengo que elegir a un personaje vivo, cenaría con Michio Kaku.

Si tuvieras que transformarte en uno de tus amigos, ¿quién sería y por qué?

Soy un gran imitador, diría que soy el mejor promedio de mis amigos que me rodean.

¿Qué tipo de películas te gusta ir a ver?

Me he dado cuenta de carezco totalmente de criterio. Puedo hablar perfectamente bien de Trainspotting, Italiano para principiantes o incluso de Depredador.

¿Una película o varias que destacarías? ¿Por qué?

La delgada línea roja, de Terrence Malick me impactó muchísimo.

Casa Blanca tiene secuencias que aún me ponen los pelos de punta.

¿Una banda sonora?

Cualquiera de Tarantino. Respecto a compositores, un crack sería Ennio Morricone, el que le ha hecho todas las músicas a Sergio Leone.

¿Actor, director, actriz?

Helena Bonham Carter me encanta por su cara, sus expresiones. Y de actores elegiría a Paul Newman y Paul Giamatti.

Como director, Tim Burton, Woody Allen o Terrence Malick me gustan mucho.

¿Una película que te haya gustado por la puesta en escena?

Los Sueños de Akira Kurosawa. Es una película con una paleta de colores absolutamente brutal. Tras verla salí directamente a comprarme un helado de todos los sabores que tuviera la heladería ().

La vida de Pi también me gustó mucho.

¿Y por el guión?

Cualquiera que haya hecho David Mamet tienen guiones que se salen.

¿Qué papel te habría gustado rodar?

Me hubiera encantado ser Marlon Brandon en Un tranvía llamado deseo.

¿Qué viajes te han marcado?

Los viajes a Guinea Ecuatorial y los viajes a Filipinas. Son sitios donde aproveché para visitar paraísos perdidos y reflexionar en el corazón de la Madre Tierra Primigenia, sin perturbación de ningún tipo.

¿Qué recuerdos te has traído: físicos y no físicos?

Siempre traigo instrumentos del lugar.

¿Dónde volverías ahora mismo?

Me iría a pasar un poco de frío a Finlandia.

¿Un sitio pendiente a donde ir?

Hay muchos, como la Patagonia. También tengo que tratar de llegar lo más cerca posible del Polo Sur, pisar la Antártida.

¿Qué recomendarías a alguien conocer, con detalles: mes, hotel, paseo, etc?

Filipinas, sin duda. Recomendaría vivir la experiencia de que te digan “¿te animarías a una playa de arenas rosas en Mindanao?” mientras tomas un café en el Hotel Península de Manila. La experiencia singular de andar a través de la selva y que al atardecer desaparezca la maleza para encontrarte pisando un cuadro al óleo de un pintor fovista de arenas rosas. Y la vista se detiene hacia el horizonte y de pronto ves como las olas baten contra el arrecife de coral rojo sangre que forma un espectáculo inolvidable. Me estoy poniendo romántico.

Lugar favorito

Mi ciudad favorita es Londres, allí estoy más cómodo que en Madrid.

¿Qué museo español recomendarías? ¿Europeo? ¿Del mundo?

El Museo de Arte Moderno en Cuenca, contiene unas joyas desconocidas. El Reina Sofía sin duda y, aun a riesgo de parecer obvio, el Museo del Prado.

En Europa el Museo de Arte Moderno de Helsinki. O el Hermitage que es mucho más interesante que, por ejemplo, el Louvre.

Del mundo, Nueva York, tiene unos museos impresionantes.

¿Metropolitan o MoMa? En Nueva York

MoMa

¿Cuál es el último libro que leíste?

El de Michio Kaku, “el futuro de nuestra mente”.

ENTREVISTA
A PABLO SOLANA

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